Sí, ya está sucediendo en Argentina. La clave es trabajar con materias primas aprobadas, en establecimientos habilitados para cáñamo, y cumplir una serie de procedimientos que están definidos y son sencillos de recorrer con acompañamiento.
No es una zona gris: es un camino con reglas escritas y productos que ya están en la góndola.
Qué hace falta
- Materia prima aprobada, con respaldo documental.
- Un establecimiento habilitado para trabajar con cáñamo.
- El producto registrado, con su rótulo ajustado al Código Alimentario Argentino.
Casos que ya llegaron al mercado
Desde HEMPAZ acompañamos el desarrollo integral de los alfajores Cañamor, de San Juan, con los que se obtuvieron los dos primeros snacks dulces con RNPA del país.
Junto a CvC acompañamos a Cabaña Micó, de la Patagonia, en el desarrollo de su línea El Bolsón Cáñamo: revisión de informes, estrategias de I+D, management, identidad de marca y adecuación de rótulos al Código Alimentario Argentino.
Hay más ejemplos en el país. En Quilmes, provincia de Buenos Aires, la marca Canapa desarrolló alimentos a base de cáñamo y abrió la primera pizzería cañamera de la Argentina. La cadena Le Pain Quotidien incorporó el cáñamo a su menú con nuevas opciones. Y la lista sigue creciendo con empresas que apuestan a este alimento funcional.
Preguntas frecuentes
¿Se puede vender en todo el país?
Sí. El alimento se registra ante la autoridad sanitaria de la jurisdicción donde se elabora, y con el registro correspondiente puede comercializarse en el resto del país.
¿Qué necesito para empezar?
Materia prima con respaldo documental, un establecimiento habilitado para cáñamo, el producto registrado y el rótulo ajustado al Código Alimentario Argentino.
¿Cuánto tarda?
Depende del producto, del estado del establecimiento y de la jurisdicción. El diagnóstico inicial define el camino y qué falta para recorrerlo.
Cómo lo resolvemos en HEMPAZ
Somos un Bio Venture Studio de alimentos con cáñamo en Córdoba, Argentina. Acompañamos el proceso completo de I+D+i y registramos los productos ante las autoridades sanitarias jurisdiccionales, apoyándonos en materia prima con RNE y RNPA.
El trabajo tiene cuatro etapas: diagnóstico del producto y del establecimiento, documentación técnica con el rótulo ajustado al Código Alimentario Argentino, presentación ante la autoridad sanitaria y respuesta a sus observaciones, y seguimiento con controles, trazabilidad y protocolos de retiro listos.
Sobre eso se apoyan los sistemas de calidad —ISO 9001, ISO 22000, HACCP, BPM y POES— y los controles fisicoquímicos, microbiológicos y sensoriales que exige la categoría.